La Batalla de Juana de Ávila.
El 24 de Abril de 1822, las tropas patriotas bajo el mando del Coronel José Rafael Heras, destrozan las fuerzas realistas atrincheradas en el hato "Juana de Ávila" ubicado un poco mas o menos a distancia de Maracaibo. Esta acción, por demás heroica, ya que en efecto, el General Francisco Tomás Morales comandante del ejercito realista, que había sufrido una tremenda derrota en Carabobo, trataba ahora de rescatar la Provincia de Maracaibo, que se había había mantenido leal a la corona española, pero que pronunciada en favor de la Independencia en enero de 1821, era menester someter para resguardarse y asegurarse un bastión portuario para recibir los refuerzos militares que esperaba de Cuba.
El capitán Juan Ballesteros, militar venezolano pero de pensamiento realista, ante la declaración de la provincia de Maracaibo por la causa independentista, se refugia en el hato "Juana de Ávila" donde sale a buscarlo el valiente José Rafael de las Heras y lo destroza en estruendosa derrota; se dice que todos los españoles murieron en la acción, hasta el propio capitán Ballesteros. También murió poco después, como consecuencia de las heridas recibidas allí, el intrépido José Rafael de las Heras; esta acción militar demuestra que en el campo de Carabobo no se terminó todo, y que hacía falta la Batalla Naval del Lago de Maracaibo, el 24 de julio de 1823 y el 8 de noviembre de ese mismo año, en que fue arriada la bandera de España en Puerto Cabello, para que concluyera definitivamente la guerra de independencia en Venezuela, como analizaremos seguidamente.
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| Mariscal de Campo Don Miguel de la Torre. |
La declaración de Maracaibo en favor de la República, el 28 de Enero de 1821, fue tomado por el Capitán General Miguel de La Torre, como una violación al Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra celebrado en Santa Ana de Trujillo el año de 1820; Bolívar, por su parte consideró que se había procedido según los principios del derecho, y en consecuencia era legitima la proclamación de adhesión a la República de la ciudad de Maracaibo. Los militares españoles, habían mordido el anzuelo, pues se estaban reservando la cuenca geográfica del Lago de Maracaibo y Falcón, como sitios estratégicos de fácil acceso marítimo para futuras expediciones militares realistas de reconquista de territorio nacional, que bien pudieran venir tanto de la metrópoli ibérica como de Cuba y Puerto Rico.
Como corolario era inminente y necesario para los patriotas reiniciar la guerra, para evitar el eventual fortalecimiento de las tropas realistas, allende occidente, sometidas como estaban al poder monárquico. De hecho, el pronunciamiento de Maracaibo, desahucio el armisticio y reanudo las hostilidades entre patriotas y realistas, que victoriosamente concluyeron en la Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821, donde el Libertador Simón Bolívar venció al Capitán General Miguel de la Torre y al grueso del ejército realista expedicionario que trajo el Gral. Pablo Morillo en 1815.
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| Gral. Francisco Tomás Morales. |
La Torre y su Estado Mayor y el batallón Valencey, se repliegan hacía la fortaleza de Puerto Cabello, por su parte, el General realista Francisco Tomás Morales, entre enero y marzo de 1822, tome la ciudad de Coro y la Villa de Altagracia, y la Villa de Santa Rita. Avanzaron luego los realistas sobre las poblaciones de Cabimas y Lagunillas, apoderándose de naves, vituallas y pertrechos, con las que pronto regresaron a los poblados del Norte. Morales ordena enviar a la ciudad de Maracaibo, dos columnas de tropas, comandadas por el Coronel Lorenzo Morillo y el Capitán Juan Ballesteros, mientras él se hace fuerte en Altagracia a la espera de las resultas de la operación militar sobre Maracaibo, para embarcarse con el grueso de sus fuerzas militares sobre la capital zuliana.
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| Almirante Lino de Clemente |
El Almirante patriota Lino de Clemente, despliega sus soldados hacia la Cañada del Manglar; empero, cuando comienza el desembarco de Lorenzo Morillo, recibe la noticia de una invasión semejante por Bellavista. Entonces, ordena al Coronel José Rafael de las Heras (Cubano de nacimiento pero criado en Maracaibo, quién ya se había distinguido al servicio de Bolívar), ir con el batallón Maracaibo a hacerle frente. Mientras tanto, recrudece el combate en la cañada del Manglar, los realistas logran desembarcar pero son vencidos y se retiran en desbandada hacia Perijá.
La otra columna española se desplegó en tierra por el hato de La Hoyada, el Capitán Juan Ballesteros, busca el lugar propicio para plantar combate y en este empeño penetra monte adentro hasta llegar al hato de Juana de Ávila, colocando a sus tropas en las mejores posiciones, parapetados detrás de cercas de Curarire a pique, y de enormes piedras de ojo.
El comandante patriota de Las Heras ubica las posiciones enemigas, y ordena la carga a la batalla con un formidable asalto, las tropas del imperio español, se comportan con la mayor bravura sin poder si quiera disparar sus cañones, y a cambio, hacen cerradas descargas de fusilería. Las detonaciones en medio de una densa nube de humo y polvo, dan paso a los golpes secos y chirridos de bayonetas, sables y cuchillos. Ballesteros se crece en audacia y resiste temerariamente el masivo y certero ataque de los patriotas, en un sangriento combate en la infantería y caballería pelean en muy poco espacio, levantando demasiada arena y creando terrible confusión, la batalla del Hato Juana de Ávila comenzó a las tres de la tarde y transcurrida media hora, los frentes no cedían terreno, en una segunda etapa de la contienda, Heras, espada en mano se aparta, toma distancia y se lanza montado sobre su brioso equino, señalando hacia donde está el comandante realista, pretende concentrar el ataque sobre el punto de mayor poder de fuego, pero su caballo cae en una trinchera, causa de que el bizarro prócer saliera proyectado contra una gigantesca piedra, inmolando allí mismo su vida.
Los Oficiales que acompañan a Heras, van sucesivamente ocupando la línea de mando de quienes caen muertos o heridos. Manuel León, fue sustituido por Paredes y éste por Ochoa, etc. En estas circunstancias es cuando los Sargentos Carlos, Bruno y Fermín Mas y Rubí, comandando sus compañías, cumplen con ejemplar heroísmo la última orden de su comandante que acaba de morir delante de ellos; y convertidos en titanes arrasan con su denodado esfuerzo al resto de las tropas realistas, arrollando y envolviendo a sus contrarios, entre quienes se halla el mismo Capitán realista Ballesteros, herido de muerte, mientras lo que queda de sus tropas huyen monte adentro. Francisco Tomás Morales, quién se hallaba en los Puertos de Altagracia a la espera de las resultas del encuentro en batalla, al tener conocimiento de la derrota de su ejército en Maracaibo, se regresó a Puerto Cabello a llevar las malas noticias a La Torre, quien lo esperaba para hacerle entrega del cargo de Capitán General de España en Venezuela, pues según trascendió, él no quería ser el sepulturero del Imperio español.
Un hecho anecdótico de esta contienda, en la Batalla de Juana de Ávila, el Capitán Juan Ballesteros, un venezolano nacido en la ciudad de Coro, pero realista por convicción, entre la refriega y violencia del asalto de las tropas republicanas al mando del Coronel José Rafael de las Heras, donde éste cae sin vida, sin embargo sus tropas siguen en el combate y a sangre y fuego vencen a los realistas, el capitán Ballesteros se defiende como tigre acorralado hasta que la metralla le destroza la mandíbula inferior y cae vencido ante los republicanos, cuentan las crónicas que llevado con vida ante el Almirante Lino de Clemente, éste le reclamó que como era posible que un coriano como él luchara contra la independencia de su patria cuando en cambio Rafael de las Heras, que era cubano, había dado su vida por ella; sosteniendo su mandíbula con la mano izquierda el capitán Ballesteros con la derecha trazó sobre la tierra la frase “Viva el Rey”, ante lo cual Lino de Clemente consideró que el coriano defendía con heroico valor su causa, ordenando su traslado a Maracaibo para tratar de salvarle la vida, no pudo sobrevivir siéndole tributados los honores militares correspondientes a su valor.
Un hecho anecdótico de esta contienda, en la Batalla de Juana de Ávila, el Capitán Juan Ballesteros, un venezolano nacido en la ciudad de Coro, pero realista por convicción, entre la refriega y violencia del asalto de las tropas republicanas al mando del Coronel José Rafael de las Heras, donde éste cae sin vida, sin embargo sus tropas siguen en el combate y a sangre y fuego vencen a los realistas, el capitán Ballesteros se defiende como tigre acorralado hasta que la metralla le destroza la mandíbula inferior y cae vencido ante los republicanos, cuentan las crónicas que llevado con vida ante el Almirante Lino de Clemente, éste le reclamó que como era posible que un coriano como él luchara contra la independencia de su patria cuando en cambio Rafael de las Heras, que era cubano, había dado su vida por ella; sosteniendo su mandíbula con la mano izquierda el capitán Ballesteros con la derecha trazó sobre la tierra la frase “Viva el Rey”, ante lo cual Lino de Clemente consideró que el coriano defendía con heroico valor su causa, ordenando su traslado a Maracaibo para tratar de salvarle la vida, no pudo sobrevivir siéndole tributados los honores militares correspondientes a su valor.
Como recuerdo de esta gloriosa Batalla de Juana de Ávila, ganada por los patriotas el 24 de abril de 1822, se colocó entre rejas decorativas, una dedicatoria escrita sobre mármol blanco sobre un enorme pedestal labrado en piedra de ojo, por los fondos de la Facultad de Ingeniería de nuestra Alma Mater y dice “A los valientes soldados muertos en este glorioso campo de Juana de Ávila el 24 de Abril de 1822. Homenaje de admiración que les tributa la Junta Central del Distrito en el primer centenario del Gral. Rafael Urdaneta, 24 de Octubre de 1888”. Por lo que este monumento tiene allí 125 años. El hato originalmente era de un señor llamado José Joaquín de Ávila, quien le cambió el nombre al antiguo hato de El Caujaro a Juana de Ávila en honor a su esposa.
Batalla del Paso de Zuleta.
Con la derrota en Carabobo el 24 de junio de 1821, se diezmó las fuerzas realistas, quedando reducidos a las costas en el centro y oriente de Venezuela, en las plazas fuertes de Cumana y Puerto Cabello, la primera cayo rápidamente en en manos del Ejercito Patriota de Oriente, comandadas por el Gral. Antonio Mariño y el Gral. José Francisco Bermúdez, pero la segunda plaza de Puerto Cabello, considerando las fortalezas que la circundan, en ella los realistas se hicieron fuertes.
Francisco Tomás Morales, ahora engreído con los títulos de la máxima autoridad española, seguirá en su empeño de tomar a Maracaibo, y zarpa con tropas en dos ocasiones para intentar tomar la ciudad de Maracaibo, ciudad portuaria de importancia estratégica en vista de los refuerzos militares que esperaba de Cuba y Puerto Rico, en la primera ocasión de intentar dominar al Zulia y tomar su capital Maracaibo, es derrotado en la Batalla de Juana de Avila.
Los informes del Coronel patriota Francisco María Farías desde Sinamaica alarmaron al General Lino de Clemente, ya que una vez sorteado el río Limón por Morales con su numeroso ejército seria una amenaza para toda la provincia. Dispone de forma inmediata el envío de los batallones “Occidente” y “Maracaibo” bajo las órdenes del coronel Carlos Luis Castelli,
Cañoneras del Coronel Francisco María Farías.
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| Coronel Carlos Luis Castelli. |
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| Cañoneras de Farias abren fuego inútilmente sobre los realistas pues sus blancos fallan siendo rendidas por las tropas de Morales. |
Abriéndose camino entre la espesa selva tropical el coronel Carlos Luis Castelli avanzó con sus hombres exhaustos por la intensa marcha, en medio de la oscuridad, la lluvia, la plaga y los tropiezos que ofrecía el terreno anegadizo y pantanoso de los densos manglares que circundaban el río Limón, y aunque tácticamente las únicas y mejores posiciones que debían tomar las tropas republicanas estaban lógicamente en la margen de aquel río, específicamente en su paso principal, el referido Paso de Zuleta, rodeado de Manglares como estaba, las que hacían imposible que Morales por su poca movilidad, les derrotara aun siendo débil y corta la defensa, el coronel Castelli dió a sus hombres la orden de atacar al enemigo cuando apenas logre divisarlo, con la desventaja de ignorar las posiciones que a su vez los invasores habían tomado en la rivera los que para la hora de su llegada eran superiores numéricamente.
Sitio del Paso de Zuleta en las riberas del Río Limón.
Se entabla entonces una sangrienta contienda el el susodicho Paso de Zuleta entre las riberas del rio Limón, en la que patriotas y realistas se enfrenta en una lucha cuerpo a cuerpo y en un intenso fuego cruzado mientras estos últimos aún cruzaban el río Limón, originándose en medio del caos, el forcejeo y las interminables detonaciones de ambos bandos la muerte del coronel realista Tomás García, cuya pérdida afectó profundamente la moral de sus compañeros, en un primer momento y en medio de una gran confusión el coronel Carlos Luis Castelli con sus tropas hizo retroceder al enemigo y reducirlo a los manglares, pero Morales con fuerzas superiores en número, animadas con las reiteradas victorias sobre los patriotas, prestas en el caso de morir o vencer y además conducidas por un gran número de bravos oficiales logró imponerse haciendo desistir al jefe patriota que carente de municiones debió retirarse a las dos horas de presentar batalla e iniciarse el intenso tiroteo.
Pese a la derrota, el coronel Carlos Luis Castelli, se retira con sus tropas sobrevivientes a “Salina Rica”, sitio ubicado entre El Moján y Maracaibo, donde con refuerzos de las pocas tropas del general Lino de Clemente, intentan junto a éste impedir el avance de la marcha de Morales y sus realistas, pero tras el fracaso de sus acciones en “El Paso de Zuleta” la ocupación del invasor era ya un hecho inevitable.
La Batalla de Salina Rica.
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| Desembarco de las tropas de Morales en la Playa de Cojoro Guajira Venezolana. |
La Batalla de Garabuya.
El 13 de Noviembre de 1822 en las riberas del río Socuy, al norte de Maracaibo, se libró nuevamente otro enfrentamiento militar entre las fuerzas patriotas y las fuerzas realistas de Francisco Tomás Morales.
Consecuencia de la triunfante campaña militar emprendida por Morales sobre la provincia de Maracaibo, el general Mariano Montilla manda desde la ciudad fortaleza de Cartagena de Indias una columna del ejercito patriota sobre la población de Riohacha, dicha fuerza expedicionaria compuesta por mil infantes y 300 jinetes al mando del Coronel Catalán José Sardá con instrucciones de reforzar las fuerzas del ejercito patriota del Almirante Lino de Clemente para salvar a Maracaibo de la toma realista, pero fueron sorprendidos y vencidos por Morales quién los derrota con 1.800 hombres cerca del pueblo de Sinamaica en el sitio llamado Garabuya en las márgenes del río Socuy, dejando sin refuerzos a la resistencia patriota del Almirante Lino de Clemente.
Toma por Morales del Castillo de San Carlos de la Barra de Maracaibo.
Lino de Clemente y el Coronel Castelli marchan a la población de Moporo en resguardo de lo que quedaba del Ejercito patriota y Morales finalmente ocupa Maracaibo el 7 de septiembre de 1822, colocando al Zulia a merced de las huestes realistas, Maracaibo vive un doloroso periodo de terror, por la instauración de la pena de muerte, por persecuciones, torturas, la deportación de familias enteras, la confiscación de sus bienes y una guerra psicológica emprendida a través del “El Posta Español” publicación realista cuyas páginas narraban de una forma atroz las supuestas derrotas del ejército patriota en el sur y la calidad rapiñera de las mismas, quebrantando así toda esperanza en los patriotas Marabinos; dos días después de la toma de Maracaibo, rinden la fortaleza de San Carlos de la Barra, entregada sin la más mínima resistencia por su comandante Natividad Villasmil.
Con la toma de la fortaleza de San Carlos se aseguran los realistas el control del occidente venezolano pues luego someten la ciudad de Coro, y para mediados de Diciembre de 1822 las poblaciones de Gibraltar, Betijoque y la ciudad de Trujillo, así las cosas queda preparado el teatro de operaciones de la futura batalla naval del lago de Maracaibo, pero esa será la parte VII de estas narraciones, donde el mismísimo Morales tendrá la amarga responsabilidad de firmar la Capitulación el 3 de Agosto de 1823, quedando la Patria libre para siempre.
Bibliografía consultada.Consecuencia de la triunfante campaña militar emprendida por Morales sobre la provincia de Maracaibo, el general Mariano Montilla manda desde la ciudad fortaleza de Cartagena de Indias una columna del ejercito patriota sobre la población de Riohacha, dicha fuerza expedicionaria compuesta por mil infantes y 300 jinetes al mando del Coronel Catalán José Sardá con instrucciones de reforzar las fuerzas del ejercito patriota del Almirante Lino de Clemente para salvar a Maracaibo de la toma realista, pero fueron sorprendidos y vencidos por Morales quién los derrota con 1.800 hombres cerca del pueblo de Sinamaica en el sitio llamado Garabuya en las márgenes del río Socuy, dejando sin refuerzos a la resistencia patriota del Almirante Lino de Clemente.
Toma por Morales del Castillo de San Carlos de la Barra de Maracaibo.
Lino de Clemente y el Coronel Castelli marchan a la población de Moporo en resguardo de lo que quedaba del Ejercito patriota y Morales finalmente ocupa Maracaibo el 7 de septiembre de 1822, colocando al Zulia a merced de las huestes realistas, Maracaibo vive un doloroso periodo de terror, por la instauración de la pena de muerte, por persecuciones, torturas, la deportación de familias enteras, la confiscación de sus bienes y una guerra psicológica emprendida a través del “El Posta Español” publicación realista cuyas páginas narraban de una forma atroz las supuestas derrotas del ejército patriota en el sur y la calidad rapiñera de las mismas, quebrantando así toda esperanza en los patriotas Marabinos; dos días después de la toma de Maracaibo, rinden la fortaleza de San Carlos de la Barra, entregada sin la más mínima resistencia por su comandante Natividad Villasmil.
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| Estratégica Fortaleza de San Carlos que resguarda la Barra de entrada al Lago de Maracaibo, su dominio aseguraba por mar todo el occidente de Venezuela. |
• Harker, Simón. Batallas de la Independencia.
• Pito, Daniel (1997). Un Breve Paseo por la Historia de Venezuela.
• Rodríguez, Adolfo (1997). Diccionario de Historia de Venezuela: Campañas terrestres de la Independencia. (2da. edición). Caracas: Fundación Polar.
• La batalla de Juana de Avila / Evaristo Fernández Ocando. Editora Maracaibo : Oficina de Relaciones y Publicaciones del Ejecutivo del Edo. Zulia, 1964.
JLReyesMontiel.












2 comentarios:
Espectacular y asombro informe! Vivo en el mojan y x generaciones en mi familia (añu) se ha trasmitido lo q nuestros abuelos tuvieron q pasar durante la gesta independentista!! Mi madre me contó q su abuela un día conversando d sus ancestros (TATARABUELOS d mi mamá) habian luchado con los patriotas ya q venían entrando unos hombres blancos y malos (españoles) matando todo lo q conseguían a su paso y tuvieron q pelear meramente para sobrevivir y q además las mujeres también hicieron lo suyo combatiendo y ayudando a los heridos! Luego d la derrota para no ser capturados decidieron huir a los montes (selva) donde los esperaban los niños y ancianos d la población q sobrevivieron.. Decían también q fue una época muy mala xq aparte d la guerra tuvieron q soportar muchísima hambre.. Pero aun así, nuestros abuelos salieron adelante. GRACIAS Y MUCHOS EXITOS.
Espectacular y asombro informe! Vivo en el mojan y x generaciones en mi familia (añu) se ha trasmitido lo q nuestros abuelos tuvieron q pasar durante la gesta independentista!! Mi madre me contó q su abuela un día conversando d sus ancestros (TATARABUELOS d mi mamá) habian luchado con los patriotas ya q venían entrando unos hombres blancos y malos (españoles) matando todo lo q conseguían a su paso y tuvieron q pelear meramente para sobrevivir y q además las mujeres también hicieron lo suyo combatiendo y ayudando a los heridos! Luego d la derrota para no ser capturados decidieron huir a los montes (selva) donde los esperaban los niños y ancianos d la población q sobrevivieron.. Decían también q fue una época muy mala xq aparte d la guerra tuvieron q soportar muchísima hambre.. Pero aun así, nuestros abuelos salieron adelante. GRACIAS Y MUCHOS EXITOS.
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