El punto de partida fue el
Convenio de 1999, una vez que Hugo Chávez llega por elección en una democracia
con los partidos tradicionales desacreditados, aquel primer año de su gobierno,
rinde pleitesía a Fidel Castro en La Habana, se abrazan y firman el Convenio
Integral de Cooperación Cuba-Venezuela.
El acuerdo fue simple, Venezuela
envía petróleo, Cuba envía personal de su nefasto régimen, a contraprestación de
unos 100.000 barriles diarios, Venezuela recibiría médicos, maestros y “entrenadores”
¿Deportivos? No tanto como especialistas esbirros y torturadores, es decir, todo un dispositivo militar y de inteligencia
para garantizar la permanencia del chavismo, bajo la doctrina que después se
llamó “Castro-Chavista” una relación definida oficialmente como cooperación
para el desarrollo de empresas conjuntas, energía, tecnología de la información
y cooperación en servicios de inteligencia y militares. El núcleo de éste
aparato de injerencia, son los servicios de inteligencia y la intromisión de
personal cubano dentro de la Fuerza Armada Nacional, y en esto, es lo que
diferencia el caso de Venezuela de otras alianzas internacionales proyectadas
por el régimen cubano, quisieron hacer de Venezuela una colonia del castro
comunismo cubano.
En cuestión de meses, ambos regímenes,
el castro comunismo cubano como el
instaurado títere régimen chavista, elaboraron dos acuerdos secretos, los cuales dieron a Cuba un amplio acceso al
sector militar venezolano y una total libertad para espiarlo y reformar la
institución militar venezolana, infiltrando agentes, politizarla ideológicamente,
aislando oficiales de sus funciones propias de defensa nacional, para colocarlos
en funciones civiles y gerenciales dentro de la administración pública y
dependencias del Estado.
Dichas operaciones de
infiltración e intromisión, fueron ejecutadas por las Fuerzas Armadas cubanas, sus
cuerpos de seguridad, inteligencia y contrainteligencia, bajo la mascarada del
disfraz de las misiones promovidas por el entonces presidente Hugo Chávez,
supuestamente para la cooperación en
sectores como deportes, salud o educación.
Bajo esa asesoría castro comunista,
personal civil y militar cubano, realizaron toda una labor de inducción, por lo
que consecuentemente Venezuela bajo ésta asistencia, replanteó sus unidad de inteligencia, creando
un complejo aparataje de cuerpos de seguridad e inteligencia, contrainteligencia
y recontra inteligencia (PNB, GNB, COLECTIVOS, SEBIN, DIGCIM, DAET, CICPC, DIP)
bien diversificado (dividir para
dominar) servicios policiales que se espían entre sí y a las propias fuerzas armadas, infundiendo
miedo y paranoia, tanto dentro del personal militar como dirigido hacia la sociedad civil,
aplastando toda posible disidencia, un modelo de opresión idéntico al impuesto
en Cuba desde 1959, la contrainteligencia militar del G2 como garante de
lealtad política, pero patéticamente redefinido en Venezuela, perfeccionado con esbirros y sapos, enquistados en los órganos del Estado venezolano y en las comunidades entre vecinos, para contrarrestarse entre si, privilegiando a los grupos armados, que finalmente asumen la permanencia en el poder del oprobioso régimen chavista.
El gobierno cubano siempre negó
públicamente toda posible injerencia, diciendo que no mantenía operaciones
militares ni tropas, que solo mantenía unos 20.000 colaboradores civiles, la
contradicción se hizo evidente el pasado 3 de enero del 2026, cuando el mismo
gobierno cubano calificó como "combatientes" a los 32 militares de
esa nacionalidad fallecidos en Venezuela, tratando de impedir el asalto y
posterior arresto del nauseabundo mastodonte genocida de Nicolás Maduro.
En Venezuela la cifra de presos políticos cambia semana a semana en vista de las detenciones y excarcelaciones, no hay un registro oficial del Estado que se publique, así que los conteos de referencia son los de ONG especializadas. Estas son las cifras más recientes y consolidadas:
1. Total de presos políticos, último balance.
Foro Penal - 1 de junio de 2026:
404 presos políticos, entre 369 hombres y 35 mujeres, de los cuales 225 son civiles
y 179 militares, es el balance más reciente. En los meses anteriores la cifra
fluctuó mucho: Junio 2026: 389 presos (357 hombres y 32 mujeres / 225 civiles y
164 militares). Principios 2026: 687 presos (600 hombres y 87 mujeres / 505
civiles y 182 militares) tras algunas excarcelaciones. Octubre 2024 - pico
post-electoral: Foro Penal llegó a reportar 838 y 841 presos, y otras
organizaciones como Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) han documentado hasta
1.067 personas privadas de libertad por motivos políticos.
Foro Penal indica que desde 2014
se han registrado más de 19.092 detenciones políticas en Venezuela y Amnistía
Internacional cita alrededor de 15.700 detenciones arbitrarias entre 2014 y
2023.
2. Torturados.
No existe una cifra única
estatal. Lo que hay son registros de patrones:
PROVEA - 2024: registró 9 casos
de tortura que incluyeron 60 víctimas individualizadas, un incremento de 13,2%
respecto a 2023. En el mismo año documentó 2.224 víctimas de tratos o penas
crueles, inhumanas o degradantes.
En balances anteriores PROVEA
había reportado 91 casos de tortura en 2022 y más de 1.652 víctimas de tortura
acumuladas en su histórico.
Otras ONG denuncian más de 1.700
denuncias de tortura y 9.000 casos de tratos crueles bajo la actual
administración, según recopilación de medios.
La Misión de Determinación de
Hechos de la ONU y PROVEA coinciden en que desaparición temporal,
incomunicación y aislamiento son usados para facilitar tortura.
3. Desaparecidos y desaparición
forzada temporal.
Las ONG no hablan de
desaparecidos permanentes al estilo clásico, sino de desaparición forzada de
corta duración: la persona es detenida y su paradero es negado por horas o
días.
JEP denunció en 2024 172
desaparecidos en ese contexto.
Familiares han pedido en
2024-2025 investigar torturas y desapariciones en cárceles como Rodeo I y Yare
II, donde Foro Penal llegó a contabilizar 882 presos.
No hay un padrón oficial de
fallecidos/desaparecidos no localizados; PROVEA ha criticado la opacidad sobre
personas no localizadas.
4. Fallecidos bajo custodia.
Observatorio Venezolano de
Prisiones (OVP): al menos 465 personas privadas de libertad han muerto por
responsabilidad del Estado en los últimos 10 años.
En cuanto a presos políticos
específicos, se reportan casos puntuales cada año. Ejemplo reciente: José
Manuel García, de 31 años, muerto el 9 de mayo de 2026 en calabozos de Anaco.
La ONG OVP ha elevado a 21 el número de presos muertos desde abril en años
anteriores.
Queda pendiente para una próxima entrega la parte III, con
una cronología en tres fases del proceso político-hegemónico vivencial y efectos del castro comunismo en
Venezuela.
Abogado JL Reyes Montiel.
