jueves, 24 de septiembre de 2026

El amigo Segovia.

José Gregorio Segovia (QEPD)
llevó siempre su amor por Venezuela,
se residenció y falleció en los EEUU.

Conocí al amigo Segovia una mañana de algún día de tantos, durante nuestra jornada laboral en las oficinas del Seniat donde nos desempeñamos como profesionales tributarios, a los efectos de su trasladado a otra oficina administrativa de nuestra gerencia de tributos internos y mi persona lo sustituiría por ante la División Jurídica Tributaria, por supuesto eso causo cierto distanciamiento al principio y es normal, algún tiempo después fue reincorporado a la División Jurídica, ésta vez nos reencontramos muy cordialmente, del conocimiento que tuvimos ambos durante ese tiempo, confrontamos conversaciones y compartimos criterios comunes de pensamiento político.

José Gregorio Segovia, así se dio a conocer en nuestra institución cuando aún se respiraban los aires de reestructuración del sistema de Hacienda Pública Nacional, modernización necesaria para disciplinar la recaudación fiscal y despejar nuestra economía nacional de la dependencia de la renta petrolera, lo demás es historia.

El amigo Segovia, que en paz descanse en la gloria de Dios, era un persona sumamente pacifica, nunca observé en él alguna evidencia de enojo o perturbación, quizás se sonrojaba su cara, consecuencia de su hipertensión arterial, por la impresión de algún amargo momento, que suele pasar en el día a día de las relaciones intersubjetivas entre empleados o del trato del público, es probable acontezcan desencuentros, que luego se subsanen, consecuencia del uso de nuestra inteligencia emocional adquirida en los talleres y cursos profesionales.   

Decía que, del mutuo conocimiento en nuestras conversaciones, surgió una fructífera amistad más allá del ámbito profesional, llegando al encuentro familiar, su señora e hijos visitaron mi domicilio y compartimos gratamente junto  a los míos, parrillada y bebidas, incluso nos encontramos también en la paradisiacas playas de la península de Paraguaná.

Segovia, según su propia afirmación, estuvo relacionado políticamente con el señor  Luis Miquelena  de quien fue su asistente, el señor Miquelena considerado el cerebro moderado, democrático y de derecha del chavismo original, se opuso al giro hacia el modelo cubano de Fidel Castro.

Pero el amigo Segovia, traía desde antes condición política, fue militante de Acción Democrática desde la tribuna de la JAD-Juventud de Acción Democrática, formando parte de su Secretaría Juvenil Seccional del Zulia, probando su activismo político, en las campañas  electorales donde participó el partido en universidades, para elegir Centros de Estudiantes de las diversas facultades y de la Federación de Centros Universitarios, así como en liceos y demás actividades en comunidades, promoviendo la inscripción en el Registro Electoral Permanente y en las campañas de formación política interna del partido.

Una anécdota de su propia memoria, solía comentar el amigo Segovia y se enorgullecía cuando recordaba: “Estos hombros cargaron el féretro de Rómulo Betancourt” haciendo alusión a que durante las exequias fúnebres del ex presidente venezolano, formó parte de su cortejo de honor llevándolo hasta su morada final en el cementerio del Este en la ciudad de Caracas, Venezuela.

El amigo Segovia, cuando iba a echar un cuento o comentar algún acontecimiento decía “Supo” dándole a su conversación aquel tono tradicional de los viejos maracaiberos de antaño, así cuando recordaba a quien también fuera su mentor, el abogado y veterano político de AD el señor Gonzalo Barrios, en muchas ocasiones mientras compartimos en el comedor de la oficina la hora de nuestro almuerzo, me contaba sus recuerdos de juventud en AD, entre tantos anécdotas, aquel referido a las jornadas de pega de afiches invitando a votar para el proceso electoral, terminada la actividad el señor Gonzalo Barrios sentaba a su alrededor a los jóvenes participantes para descansar, diciendo: “No es trabajo pero cansa”.

JLReyesMontiel.