domingo, 30 de agosto de 2026

Caso Venezuela, una Democracia vulnerada (Parte II).

En nuestro país, se dio el manual completo, no fue solo un giro interno, fue un proyecto de 27 años (1999 a 2026) con transferencia directa del modelo cubano, la cual implicó penetración de todos los organismo público del Estado Venezolano, sistema de salud (Barrio Adentro, desmantelamiento de Hospitales y IVSS), Justicia (Tribunales, Registros, Notarias), Fuerza Armada Nacional  e injerencia de servicios de inteligencia del régimen cubano.

El punto de partida fue el Convenio de 1999, una vez que Hugo Chávez llega por elección en una democracia con los partidos tradicionales desacreditados, aquel primer año de su gobierno, rinde pleitesía a Fidel Castro en La Habana, se abrazan y firman el Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela.

El acuerdo fue simple, Venezuela envía petróleo, Cuba envía personal de su nefasto régimen, a contraprestación de unos 100.000 barriles diarios, Venezuela recibiría médicos, maestros y “entrenadores” ¿Deportivos? No tanto como especialistas esbirros y torturadores, es decir,  todo un dispositivo militar y de inteligencia para garantizar la permanencia del chavismo, bajo la doctrina que después se llamó “Castro-Chavista” una relación definida oficialmente como cooperación para el desarrollo de empresas conjuntas, energía, tecnología de la información y cooperación en servicios de inteligencia y militares. El núcleo de éste aparato de injerencia, son los servicios de inteligencia y la intromisión de personal cubano dentro de la Fuerza Armada Nacional, y en esto, es lo que diferencia el caso de Venezuela de otras alianzas internacionales proyectadas por el régimen cubano, quisieron hacer de Venezuela una colonia del castro comunismo cubano.

En cuestión de meses, ambos regímenes,  el castro comunismo cubano como el instaurado títere régimen chavista, elaboraron dos acuerdos secretos,  los cuales dieron a Cuba un amplio acceso al sector militar venezolano y una total libertad para espiarlo y reformar la institución militar venezolana, infiltrando agentes, politizarla ideológicamente, aislando oficiales de sus funciones propias de defensa nacional, para colocarlos en funciones civiles y gerenciales dentro de la administración pública y dependencias del Estado.

Dichas operaciones de infiltración e intromisión, fueron ejecutadas por las Fuerzas Armadas cubanas, sus cuerpos de seguridad, inteligencia y contrainteligencia, bajo la mascarada del disfraz de las misiones promovidas por el entonces presidente Hugo Chávez, supuestamente para la  cooperación en sectores como deportes, salud o educación.

Bajo esa asesoría castro comunista, personal civil y militar cubano, realizaron toda una labor de inducción, por lo que consecuentemente Venezuela bajo ésta asistencia,  replanteó sus unidad de inteligencia, creando un complejo aparataje de cuerpos de seguridad e inteligencia, contrainteligencia y recontra inteligencia (PNB, GNB, COLECTIVOS, SEBIN, DIGCIM, DAET, CICPC, DIP) bien diversificado  (dividir para dominar)  servicios policiales  que se espían entre sí  y a las propias fuerzas armadas, infundiendo miedo y paranoia, tanto dentro del personal militar como dirigido hacia la sociedad civil, aplastando toda posible disidencia, un modelo de opresión idéntico al impuesto en Cuba desde 1959, la contrainteligencia militar del G2 como garante de lealtad política, pero patéticamente redefinido en Venezuela, perfeccionado con esbirros y sapos, enquistados en los órganos del Estado venezolano y en las comunidades entre vecinos, para contrarrestarse entre si, privilegiando a los grupos armados, que finalmente asumen la permanencia en el poder del oprobioso régimen chavista.

El gobierno cubano siempre negó públicamente toda posible injerencia, diciendo que no mantenía operaciones militares ni tropas, que solo mantenía unos 20.000 colaboradores civiles, la contradicción se hizo evidente el pasado 3 de enero del 2026, cuando el mismo gobierno cubano calificó como "combatientes" a los 32 militares de esa nacionalidad fallecidos en Venezuela, tratando de impedir el asalto y posterior arresto del nauseabundo mastodonte genocida de Nicolás Maduro.

En Venezuela la cifra de presos políticos cambia semana a semana en vista de las  detenciones y excarcelaciones, no hay un registro oficial del Estado que se publique, así que los conteos de referencia son los de ONG especializadas. Estas son las cifras más recientes y consolidadas:

1. Total de presos políticos, último balance.

Foro Penal - 1 de junio de 2026: 404 presos políticos, entre 369 hombres y 35 mujeres, de los cuales 225 son civiles y 179 militares, es el balance más reciente. En los meses anteriores la cifra fluctuó mucho: Junio 2026: 389 presos (357 hombres y 32 mujeres / 225 civiles y 164 militares). Principios 2026: 687 presos (600 hombres y 87 mujeres / 505 civiles y 182 militares) tras algunas excarcelaciones. Octubre 2024 - pico post-electoral: Foro Penal llegó a reportar 838 y 841 presos, y otras organizaciones como Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) han documentado hasta 1.067 personas privadas de libertad por motivos políticos.

Foro Penal indica que desde 2014 se han registrado más de 19.092 detenciones políticas en Venezuela y Amnistía Internacional cita alrededor de 15.700 detenciones arbitrarias entre 2014 y 2023.

2. Torturados.

No existe una cifra única estatal. Lo que hay son registros de patrones:

PROVEA - 2024: registró 9 casos de tortura que incluyeron 60 víctimas individualizadas, un incremento de 13,2% respecto a 2023. En el mismo año documentó 2.224 víctimas de tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes.

En balances anteriores PROVEA había reportado 91 casos de tortura en 2022 y más de 1.652 víctimas de tortura acumuladas en su histórico.

Otras ONG denuncian más de 1.700 denuncias de tortura y 9.000 casos de tratos crueles bajo la actual administración, según recopilación de medios.

La Misión de Determinación de Hechos de la ONU y PROVEA coinciden en que desaparición temporal, incomunicación y aislamiento son usados para facilitar tortura.

3. Desaparecidos y desaparición forzada temporal.

Las ONG no hablan de desaparecidos permanentes al estilo clásico, sino de desaparición forzada de corta duración: la persona es detenida y su paradero es negado por horas o días.

JEP denunció en 2024 172 desaparecidos en ese contexto.

Familiares han pedido en 2024-2025 investigar torturas y desapariciones en cárceles como Rodeo I y Yare II, donde Foro Penal llegó a contabilizar 882 presos.

No hay un padrón oficial de fallecidos/desaparecidos no localizados; PROVEA ha criticado la opacidad sobre personas no localizadas.

4. Fallecidos bajo custodia.

Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP): al menos 465 personas privadas de libertad han muerto por responsabilidad del Estado en los últimos 10 años.

En cuanto a presos políticos específicos, se reportan casos puntuales cada año. Ejemplo reciente: José Manuel García, de 31 años, muerto el 9 de mayo de 2026 en calabozos de Anaco. La ONG OVP ha elevado a 21 el número de presos muertos desde abril en años anteriores.

Queda pendiente para una próxima entrega la parte III, con una cronología en tres fases del proceso político-hegemónico vivencial y efectos del castro comunismo en Venezuela.

Abogado JL Reyes Montiel.

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