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| O'Higgins, Miranda y Bolívar. |
Estando en Santiago, uno se entera de hechos interesantes de la historia de este gran país, sobre
todo de la figura y talla epónima del General Bernardo O’Higgins libertador de
Chile, se trata que el niño Bernardo fue criado por una nodriza de la etnia Mapuche de los vastos
territorios al sur de Chile, y eso le dio al joven Bernardo un carácter distinto
al reto de los muchachos de su generación marcado por su origen como hijo
natural o como se señalara en esos tiempos por tratarse de un hijo bastardo por
lo que sería tratado como el “Guacho Riquelme” en jeringonza chilena.
Erase Bernardo hijo de una joven
chilena de origen vasco de apellido Riquelme Meza de nombre María Isabel, por
lo que durante su mocedad el joven se apellidaba como su señora madre Bernardo
Riquelme, había nacido en la población de Chillán un 20 de Agosto de 1778, su
padre era un Irlandés Católico de nombre Ambrosio Bernardo O’Higgins que huyó
de su país por las persecuciones religiosas y se estableció en España
inicialmente, luego se traslada a América y en Chile desempeña una serie de actividades
oficiales en nombre de la corona española pasando como Capitán General,
Gobernador y finalmente designado Virrey del Perú.
Entre el padre y la madre del héroe
chileno existía una gran disparidad de edades la joven María Isabel tenía 19
años, y el veterano Ambrosio O’Higgins 59 años, para ese entonces era Coronel
de Granaderos de Milicias; Bernardo fue desde su nacimiento separado de su mamá
por perjuicios sociales de sus padres, el abuelo de Bernardo, un rico
hacendado, lo entrega en crianza a una nodriza Mapuche, unos años pasarían
cuando su papá el viejo Ambrosio envía a un jornalero a su servicio a rescatar
al niño Bernardo y lo deja al cuidado de una familia el matrimonio de un
comerciante portugués amigo suyo de confianza.
El niño Bernardo es bautizado en
1783, en un acto sacramental privado por el disimulo de la paternidad del niño
Bernardo, es esos tiempos a un gobernador de provincia le era indecoroso y
hasta podía costarle el cargo oficial el tener descendencia ilegitima, el señor
portugués Juan Pereira sería su padrino por encargo del viejo Ambrosio
O´Higgins, sin embargo en la partida tal era el cuidado de evitar la paternidad
del niño Bernardo que aparece con el apellido Higins la “O” sería agregada años más tarde.
Bernardo recibiría por
instrucciones de su padre irlandés una educación a su altura, pasando por un
convento de la orden de Frayles Franciscanos de su nativa Chillán, hasta
terminar su educación internado en un Colegio Católico en el Reino Unido por misma
disposición de su padre, en ese Colegio conoció nada más ni nada menos que a
Francisco de Miranda, su profesor de Matemáticas, era de esperarse la empatía instantánea
entre maestro y pupilo, pues ambos eran criollos suramericanos y con un origen
social similar, nuestro Venezolano Miranda le inculcaría al joven Bernardo Chileno
de nacimiento, sus ideas de libertad, igualdad y fraternidad, los principios políticos
de Juan Jacobo Rousseau y el Contrato Social.
Recordemos que Sebastián
Francisco de Miranda Rodríguez y Espinoza, era hijo de un rico comerciante
canario en su natal Caracas, dedicado su papá a la labor como panadero, imagínense
“El hijo del panadero” que en esos tiempos era asunto de discriminación social
dentro de la mentalidad prejuiciada de la colonia española, si bien Miranda no
era bastardo, si llevaba sobre sí todo el desazón de su origen social a pesar
de la riqueza que ostentaba el viejo Miranda, que le había permitido escalar
dentro de las Milicias Españolas, siéndole negado el rango de Coronel de
Milicias por su oficio de panadero.
Una vez en la ciudad de Londres
Miranda y O´Higgins harían el dúo perfecto de criollos suramericanos resentidos
con la sociedad colonial que adversaban, no solo por las evidentes razones
discriminatorias de las cuales fueron objeto, sino también por las ideas de
independencia de la nación hispanoamericana, que Miranda infundió en el joven Bernardo y lo llevó a presentarlo ante la Logia Lautaro como iniciado (Masonería).
Años después en 1826, ya en el
fragor de la guerra de independencia Chilena, el Libertador de Chile Gral. Bernardo
O’Higgins le escribe una carta a su Ingeniero Militar del Ejército Patriota, Gral. Juan Mackenna O´Reilly, en dicha carta recordaría O'Higgins sus inicios en las ideas de
libertad e independencia, haciendo mención de su mentor el Gral. Francisco de
Miranda, de la manera como le trataba como su compatriota, como su discípulo
predilecto y señalaba como el destinado George Washington Suramericano.
Cabe definir otros
acontecimientos quizás algo oscuros de nuestra historia, pero relevantes en
orden al devenir de los hechos que marcaron para bien o para mal el curso de la
vida nacional y que repercutió en el resto del continente suramericano; me
refiero a la caída de la primera República de Venezuela en 1812 y la
insubordinación de Bolívar ante la autoridad del Generalísimo Francisco de
Miranda, quién es arrestado, entregado a las autoridades realistas españolas y trasladado a la
prisión de La Carraca, España.
Para ese instante de su momento
en el tiempo, un soberbio Simón Bolívar aún joven y “Mantuano” marcaría sus
diferencias de criterio en cuanto a la Capitulación suscrita por su compatriota
Miranda pero “Hijo del Panadero” ante el Capitán General Español Domingo de Monteverde,
ya conocemos los puntos de coincidencia política republicana de Miranda y Bolívar, pero
hasta que punto los antecedentes en sus encuentros en Londres y sus debates sobre el futuro de
América del Sur determinarían el curso de sus relaciones interpersonales
durante la guerra de independencia y su desenlace; todo a la luz documental de la carta de O’Higginis a Mackenna donde se atribuye el epitetito
otorgado a él por el mismísimo Francisco de Miranda como: “El futuro George Washington
de Sur América”.
En la historiografía los hechos tejen hilos de interpretación que pueden
llevarnos a hipótesis y a conclusiones acertadas o desacertadas por ser las
ciencias sociales carentes de la lógica propia de las ciencias exactas, pero los hechos
humanos constituyen indicios más o menos sugerentes con valor de plena prueba
para hacerse un juicio y plantearse una tesis sobre los hombres que tejieron
nuestra historia continental, y nos hacemos la pregunta ¿Sería O´Higgins el seleccionado por Francisco de Miranda para comandar la libertad suramericana y no Simón Bolívar? Quizás los acontecimientos se desarrollaron de otro modo al pensado por Miranda, la providencia los llevó de la mano y edificó sus propios hechos marcando el futuro de América del Sur, en las incidencias humanas todo es posible.
JLReyesMontiel

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