sábado, 29 de junio de 2019

Los Hilos de la Historia.


O'Higgins, Miranda y Bolívar.
Estando en Santiago, uno se entera de hechos interesantes de la historia de este gran país, sobre todo de la figura y talla epónima del General Bernardo O’Higgins libertador de Chile, se trata que el niño Bernardo fue criado por una nodriza de la etnia Mapuche de los vastos territorios al sur de Chile, y eso le dio al joven Bernardo un carácter distinto al reto de los muchachos de su generación marcado por su origen como hijo natural o como se señalara en esos tiempos por tratarse de un hijo bastardo por lo que sería tratado como el “Guacho Riquelme” en jeringonza chilena.

Erase Bernardo hijo de una joven chilena de origen vasco de apellido Riquelme Meza de nombre María Isabel, por lo que durante su mocedad el joven se apellidaba como su señora madre Bernardo Riquelme, había nacido en la población de Chillán un 20 de Agosto de 1778, su padre era un Irlandés Católico de nombre Ambrosio Bernardo O’Higgins que huyó de su país por las persecuciones religiosas y se estableció en España inicialmente, luego se traslada a América y en Chile desempeña una serie de actividades oficiales en nombre de la corona española pasando como Capitán General, Gobernador y finalmente designado Virrey del Perú.

Entre el padre y la madre del héroe chileno existía una gran disparidad de edades la joven María Isabel tenía 19 años, y el veterano Ambrosio O’Higgins 59 años, para ese entonces era Coronel de Granaderos de Milicias; Bernardo fue desde su nacimiento separado de su mamá por perjuicios sociales de sus padres, el abuelo de Bernardo, un rico hacendado, lo entrega en crianza a una nodriza Mapuche, unos años pasarían cuando su papá el viejo Ambrosio envía a un jornalero a su servicio a rescatar al niño Bernardo y lo deja al cuidado de una familia el matrimonio de un comerciante portugués amigo suyo de confianza.

El niño Bernardo es bautizado en 1783, en un acto sacramental privado por el disimulo de la paternidad del niño Bernardo, es esos tiempos a un gobernador de provincia le era indecoroso y hasta podía costarle el cargo oficial el tener descendencia ilegitima, el señor portugués Juan Pereira sería su padrino por encargo del viejo Ambrosio O´Higgins, sin embargo en la partida tal era el cuidado de evitar la paternidad del niño Bernardo que aparece con el apellido Higins la “O” sería agregada años más tarde.

Bernardo recibiría por instrucciones de su padre irlandés una educación a su altura, pasando por un convento de la orden de Frayles Franciscanos de su nativa Chillán, hasta terminar su educación internado en un Colegio Católico en el Reino Unido por misma disposición de su padre, en ese Colegio conoció nada más ni nada menos que a Francisco de Miranda, su profesor de Matemáticas, era de esperarse la empatía instantánea entre maestro y pupilo, pues ambos eran criollos suramericanos y con un origen social similar, nuestro Venezolano Miranda le inculcaría al joven Bernardo Chileno de nacimiento, sus ideas de libertad, igualdad y fraternidad, los principios políticos de Juan Jacobo Rousseau y el Contrato Social.

Recordemos que Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez y Espinoza, era hijo de un rico comerciante canario en su natal Caracas, dedicado su papá a la labor como panadero, imagínense “El hijo del panadero” que en esos tiempos era asunto de discriminación social dentro de la mentalidad prejuiciada de la colonia española, si bien Miranda no era bastardo, si llevaba sobre sí todo el desazón de su origen social a pesar de la riqueza que ostentaba el viejo Miranda, que le había permitido escalar dentro de las Milicias Españolas, siéndole negado el rango de Coronel de Milicias por su oficio de panadero.

Una vez en la ciudad de Londres Miranda y O´Higgins harían el dúo perfecto de criollos suramericanos resentidos con la sociedad colonial que adversaban, no solo por las evidentes razones discriminatorias de las cuales fueron objeto, sino también por las ideas de independencia de la nación hispanoamericana, que Miranda infundió en el joven Bernardo y lo llevó a presentarlo ante la Logia Lautaro como iniciado (Masonería).

Años después en 1826, ya en el fragor de la guerra de independencia Chilena, el Libertador de Chile Gral. Bernardo O’Higgins le escribe una carta a su Ingeniero Militar del Ejército Patriota, Gral. Juan Mackenna O´Reilly, en dicha carta recordaría O'Higgins sus inicios en las ideas de libertad e independencia, haciendo mención de su mentor el Gral. Francisco de Miranda, de la manera como le trataba como su compatriota, como su discípulo predilecto y señalaba como el destinado George Washington Suramericano.

Cabe definir otros acontecimientos quizás algo oscuros de nuestra historia, pero relevantes en orden al devenir de los hechos que marcaron para bien o para mal el curso de la vida nacional y que repercutió en el resto del continente suramericano; me refiero a la caída de la primera República de Venezuela en 1812 y la insubordinación de Bolívar ante la autoridad del Generalísimo Francisco de Miranda, quién es arrestado, entregado a las autoridades realistas españolas y trasladado a la prisión de La Carraca, España.

Para ese instante de su momento en el tiempo, un soberbio Simón Bolívar aún joven y “Mantuano” marcaría sus diferencias de criterio en cuanto a la Capitulación suscrita por su compatriota Miranda pero “Hijo del Panadero” ante el Capitán General Español Domingo de Monteverde, ya conocemos los puntos de coincidencia política republicana de Miranda y Bolívar, pero hasta que punto los antecedentes en sus encuentros en Londres y sus debates sobre el futuro de América del Sur determinarían el curso de sus relaciones interpersonales durante la guerra de independencia y su desenlace; todo a la luz documental de la carta de O’Higginis a Mackenna donde se atribuye el epitetito otorgado a él por el mismísimo Francisco de Miranda como: “El futuro George Washington de Sur América”.

En la historiografía los hechos tejen hilos de interpretación que pueden llevarnos a hipótesis y a conclusiones acertadas o desacertadas por ser las ciencias sociales carentes de la lógica propia de las ciencias exactas, pero los hechos humanos constituyen indicios más o menos sugerentes con valor de plena prueba para hacerse un juicio y plantearse una tesis sobre los hombres que tejieron nuestra historia continental, y nos hacemos la pregunta ¿Sería O´Higgins el seleccionado por Francisco de Miranda para comandar la libertad suramericana y no Simón Bolívar? Quizás los acontecimientos se desarrollaron de otro modo al pensado por Miranda, la providencia los llevó de la mano y edificó sus propios hechos marcando el futuro de América del Sur, en las incidencias humanas todo es posible.   

JLReyesMontiel








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