Abg. JL Reyes Montiel - Lic. Mercedes Sánchez de Reyes
En primer lugar doy gracias a Dios, en éste día 27 de febrero cumplo mis 66 años, aunque no es mi número favorito superarlo es menester con la esperanza
de llegar un poco más allá de mis 77 años, con el favor de Dios y su providencia que nunca nos falta,
el temor por el Dios bíblico me hace libre, solo a él me someto y abandono. Si,
la libertad, la ansiada libertad, la que discierne sobre el camino de la vida y
su verdad ineludible, la palabra escrita para la eternidad por los patriarcas,
profetas y los apósteles de Jesús de Nazaret, esa verdad que me hace discernir
lo bueno de lo malo, y en lo bueno me gozo en Dios y en lo malo lidio caminando
entre las tinieblas de éste mundo.
Pienso y existo, desde niño hasta éste aquí y ahora, tratando de ser cada
día mejor persona, dejándome llevar como un lector voraz y buscador constante, historia,
música, literatura, ciencia social y derecho son mis temas vitales.
Para ser feliz comprendí que lo necesario es acomodarse al momento a pesar
del entorno, todo pasa, entender que la riqueza es una actitud que te hace apto
para gozarte de las cosas más sencillas, la riqueza es un concepto personal,
hay quienes en su miseria, para sentirse bien, aparentan prendas de vestir de
marcas costosas, agotando en ello sus recursos financieros aunque en su casa la
despensa esté vacía; mientras quienes en su riqueza se muestran tal como son
sencillos y modestos en su apariencia de vestir y llevan su vida aprovechando
realmente el fruto de su esfuerzo y trabajo.
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| En mi otrora lugar de oficio |
En unos quedará la amargura del desencanto, pues aunque se muestren “aparentes” la marginalidad les resultará a hervores en mal gusto y modo cultural; en los otros la humildad y sencillez es fruto de su propia realidad, la que les hace ver que la felicidad está en sentimientos genuinos, que el mejor decoro personal es la cultura de su educación ética y moral, basada en el esfuerzo propio intelectual y laboral.
La riqueza de las naciones está en el desarrollo de su civilización y cultura, en su capacidad de generar bienestar por su trabajo, mediante la productividad en la administración de sus recursos, es inteligente quien siembra, cosecha y dosifica con criterio de escasez sus sustentos: Alimento, salud, vivienda y vestido.
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| Detrás, la encueste del Gral. Bernardo O'Higgins |
JL Reyes Montiel.



