viernes, 27 de febrero de 2026

Algunas reflexiones cumpleañeras.

Abg. JL Reyes Montiel - Lic. Mercedes Sánchez de Reyes

En primer lugar doy gracias a Dios, en éste día 27 de febrero cumplo mis 66 años, aunque no es mi número favorito superarlo es menester con la esperanza de llegar un poco más allá de mis 77 años, con el favor de Dios y su providencia que nunca nos falta, el temor por el Dios bíblico me hace libre, solo a él me someto y abandono. Si, la libertad, la ansiada libertad, la que discierne sobre el camino de la vida y su verdad ineludible, la palabra escrita para la eternidad por los patriarcas, profetas y los apósteles de Jesús de Nazaret, esa verdad que me hace discernir lo bueno de lo malo, y en lo bueno me gozo en Dios y en lo malo lidio caminando entre las tinieblas de éste mundo.

Pienso y existo, desde niño hasta éste aquí y ahora, tratando de ser cada día mejor persona, dejándome llevar como un lector voraz y buscador constante, historia, música, literatura, ciencia social y derecho son mis temas vitales.

Para ser feliz comprendí que lo necesario es acomodarse al momento a pesar del entorno, todo pasa, entender que la riqueza es una actitud que te hace apto para gozarte de las cosas más sencillas, la riqueza es un concepto personal, hay quienes en su miseria, para sentirse bien, aparentan prendas de vestir de marcas costosas, agotando en ello sus recursos financieros aunque en su casa la despensa esté vacía; mientras quienes en su riqueza se muestran tal como son sencillos y modestos en su apariencia de vestir y llevan su vida aprovechando realmente el fruto de su esfuerzo y trabajo.

En mi otrora lugar de oficio

En unos quedará la amargura del desencanto, pues aunque se muestren “aparentes” la marginalidad les resultará a hervores en mal gusto y modo cultural; en los otros la humildad y sencillez es fruto de su propia realidad, la que les hace ver que la felicidad está en sentimientos genuinos, que el mejor decoro personal es la cultura de su educación ética y moral, basada en el esfuerzo propio intelectual y laboral.

En éste mundo lleno de “aparentes” ser rico tomando los atajos de la corrupción no es casual, es causal de la ausencia en una formación moral, cívica y militar, las sociedades decadentes van cayendo en un charquero putrefacto de venalidades, hasta ahogarse en la indecencia, sistematizando la desvergüenza como antivalor, paradigma de las naciones que están destinadas a desaparecer de la faz de la tierra por su cinismo.

La riqueza de las naciones está en el desarrollo de su civilización y cultura, en su capacidad de generar bienestar por su trabajo, mediante la productividad en la administración de sus recursos, es inteligente quien siembra, cosecha y dosifica con criterio de escasez sus sustentos: Alimento, salud, vivienda y vestido.

Detrás, la encueste del Gral. Bernardo O'Higgins 

Salud y bendiciones, si llegaste hasta aquí es porque compartes mi criterio, y para reflexionar: Sigo pensando que el mundo es del hombre justo y honrado, como sentenció el sabio Venezolano Dr. José María Vargas, érase el año 1835 (apenas cinco años después de la muerte de Simón Bolívar) ante el ultraje del infame Pedro Carujo (el mismo que atentó contra Bolívar en 1828), quien liderando un batallón a la orden del capitán Julián Castro, arrestó al entonces presidente José María Vargas, Carujo le reprendió: ​"Señor doctor, usted sabe ya del pronunciamiento. Evítenos los males tremendos que pueden sobrevenir... Los gobiernos son de hecho"… José María Vargas le respondió: "Permítame usted, el gobierno de Venezuela no es de hecho; la nación se ha constituido legítimamente y establecido su gobierno, hijo de un grande hecho nacional y de la voluntad de todos, legítimamente expresada… Carujo replicó: "Éste será más tarde un hecho nacional. El mundo es de los valientes"… El Dr. Vargas le respondió: "No, el mundo es de los justos, es el hombre de bien y no el valiente, el que siempre ha vivido y vivirá feliz sobre la tierra y seguro de su conciencia".

JL Reyes Montiel.