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Dr. Manuel de Jesús de Arocha y Fernández (Ilustración tomada de la obra citada y mejorada por mi en Photoshop) |
Por
una de esas circunstancias del destino y del ideario comprometido de las
almas inquietas, es enviado a nuestra América en calidad de médico cirujano de
la expedición naval armada al mando del General José de Canterac, despachada al Nuevo Mundo por la corona española, el Dr. Manuel de Jesús Arocha y Fernández castigado
por el gobierno realista español como consecuencia de sus ideas liberales, dicho
cuerpo militar expedicionario tenía por destino las colonias del Perú, en cuya trayectoria
marítima toca nuestras costas venezolanas, donde dejan acantonada alguna tropa,
como guarnición militar en nuestro territorio en favor de la causa del Rey de
España, y con dicho cuerpo castrense se queda en tierra venezolana como su
médico asistente nuestro personaje, que ahora comentamos.
El
Dr. Arocha y Fernández, después de innumerables vicisitudes, marchas y
contramarchas del grupo de soldados realistas, cae severamente enfermo en la
población de Caricure en la provincia de Coro, a mediados del mes de junio de
1822.
Allí,
mientras se restablecía en salud, es hecho prisionero por el Coronel del
ejercito patriota Julio Augusto de Reimbolt, de nacionalidad alemana, quién le
permite quedarse en Caricure bajo palabra de honor de presentarse en la ciudad
de Maracaibo, en cuanto mejore su condición de salud. El Dr Arocha cumple su
palabra y ese mismo mes ingresa en el Hospital Militar de Maracaibo en su
situación de prisionero de guerra.
El 7
de septiembre de ese año de 1822, al retomar Maracaibo el Comandante español
Francisco Tomas Morales, el Dr. Arocha recobra su libertad y de nuevo pasa a
ejercer libremente su profesión de médico cirujano, tanto en la población
militar como civil.
Sin
embargo, y a pesar de su origen español peninsular, el Dr. Arocha asume severas
criticas ante las crueldades del Comandante Morales, su devoción a la libertad
y sus irrenunciables opiniones liberales, su temple de hombre independiente y
de una noble franqueza, le ganan la antipatía y desfavor de su compatriota
Francisco Tomas Morales, quién lo hostiliza y hasta a punto de ordenar su
fusilamiento por traición, salva del paredón al Dr. Arocha su profesión y la
necesidad de sus servicios a la tropa realista.
En
esta situación adversa y desagradable, por demás peligrosa en los avatares de
la guerra de independencia venezolana, el Dr. Arocha sigue prestando sus
servicios médicos tanto a la soldadesca como al pueblo de Maracaibo, ganándose
el aprecio y reconocimiento unánime de los maracaiberos.
El 3
de Agosto de 1823, suscribe Morales La Capitulación y con ella se reconoce
documentalmente la independencia venezolana de la corona española, como
sabemos, en la Batalla Naval del Lago de Maracaibo recién acontecida el 24 de
Julio, cuando es derrotada la escuadra armada realista por la escuadra patriota
al mando del Almirante José Prudencio Padilla; y muy felizmente el Dr. Arocha
encuentra el escenario que le proporciona los medios legítimos para permanecer
en Maracaibo, donde se naturaliza venezolano y hasta contrae nupcias con la
señorita Úrsula Quintana y Guerra, ese mismo año de la liberación nacional.
Estimulado
por su matrimonio y la adopción de esta nueva patria, el Dr. Arocha aupado por
sus nobles valores morales y su vocación de médico, personalidad de un crédito
indiscutible y ciudadano ejemplar, desarrolla sus actividades no solo en el
campo de la salud, sino también en el ámbito civil y político.
Entre
los servicios y cargos públicos prestados por el Dr. Arocha a la ciudad de
Maracaibo, figuran: Médico Cirujano del Hospital Militar, Vacunador Público,
Miembro Principal de la Junta del Hospital de Lazarinos, Miembro de la Junta
Superior de Sanidad, Alcalde Parroquial de Santa Bárbara, Miembro del Concejo
Cantonal de Maracaibo, Sindico Procurador, Diputado Provincial, Ministro
Conjuez del Distrito Maracaibo, Miembro de la Junta de Fomento, Miembro de la
Hacienda Provincial, Miembro Presidente de la Junta de Inmigración, Miembro de
la Sociedad Amigos del País, Seccional Zulia, entre otras funciones y
desempeños relativos a la Aduana de la Ceiba en comisión del gobierno
provisorio (1858), y su notable trabajo de investigación sobre la planta Cuy
Cunchullo Parvi Flora, aplicada a la curación de la elefancia.
Parte
especial de su trabajo lo desarrollo además de concejal y procurador, como
Miembro de la Junta Curadora de Instrucción Popular, donde fue defensor del
sistema de educación de Bell y Lancaster, contribuyendo con su peculio y con
sus dietas de Diputado Provincial, para que no faltasen nunca en las escuelas
los elementos y útiles necesarios para la enseñanza de los muchachos, abrazando
con particular vehemencia el establecimiento del Colegio Nacional,
reconduciendo las rentas del extinguido Convento de San Francisco, Misiones y
de la disuelta Compañía de Jesús, se inquiriesen, se aseguraran y administren a
los fines de trasmitirlas e instalar dicho Colegio; en repetidas ocasiones le
hizo donación de dinero para la compra de mobiliario de clases, además de
aportar obras escritas e instrumentos, material didáctico y útiles para las
practicas docentes.
Además
a el Dr. Arocha se le debe también el establecimiento de la primera Escuela
Náutica que tuvo Maracaibo.
El
Dr. Manuel de Jesús Arocha y Fernández, muere en Maracaibo el 23 de Abril de
1861, a los 52 años de edad, como vimos llegó a nuestra ciudad en el año 1822,
y en esos 30 años de vida maracaibera se consagra íntegramente al más eficiente
y humanitario ejercicio profesional y al mas ferviente servicio ciudadano.
Aprovecha toda ocasión, para poner su interés a prueba en procurar la paz,
prosperidad, bienestar y grandeza de su segunda patria y de sus compatriotas
venezolanos.
Obra Consultada: “El Tiempo y su Comarca” Anteproyecto Biográfico del Convento
de San Francisco de Maracaibo 1669-1956. Fernando Guerrero Matheus. Ediciones
de la Dirección de Educación del Gobierno del Zulia. 1960.
JLReyesMontiel