viernes, 29 de junio de 2018

El Gomazo.

Gral. Juan Vicente Gómez
y su compadre Gral. Cipriano Castro.
1899-1935


El 23 de Noviembre de 1908, el Presidente de Venezuela Gral. Cipriano Castro se embarca a la capital de Alemania la ciudad de Berlín, para tratarse según se decía de los riñones, contando el Presidente Castro, una vez sanado de su enfermedad, seguir gobernando nuestro país, ya se había pronunciado el Gral. Cipriano Castro a favor de un gobierno centralista, pues había rematado lo que quedaba de la federación, de tal modo de mantener el control desde la capital Caracas y asegurarse el poder mediante reformas constitucionales para revestir su autoridad de legitimidad.

El Zulia nunca fue castrista, y Cipriano Castro sabia que se le adversaba por todas partes en nuestra región, sobre todo como consecuencia del bloqueo naval a las costas Venezolanas por buques de guerra ingleses, alemanes e italianos en el año de 1904, que acá en el Zulia fue repelido en el paso de la Barra y frente a los cañones de la Fortaleza de San Carlos, al intentar avanzar a la cuenca del Lago de Maracaibo, el acorazado alemán Panther, salvando el Zulia el honor nacional.

Ya había el Gral. Castro reprimido un movimiento dispuesto a deponer a las autoridades castristas de la región Zuliana, y él sabia además que sus autores y ejecutores eran los estudiantes de la Universidad del Zulia, ordenando en consecuencia su clausura, argumentando exceso de médicos y abogados en Venezuela.

Pero Cipriano Castro cometió graves errores políticos y personales, en primer término se retira de la presidencia fingiendo desprendimiento del poder y ante la evidente fuerza de liderazgo de su paisano y compadre Juan Vicente Gómez, a la sazón su vicepresidente, tenia Castro la idea de hacer prueba de fuerza en su liderazgo ante Gómez, y entrega la presidencia a su compadre, éste nombra su propio gabinete ministerial entre ellos al Gral. Leopoldo Baptista del cual Castro sentía aguda antipatía, en consecuencia los acólitos se atornillan en torno de Castro y le piden retome el ejercicio del poder.

Gómez y su gente comprenden que habían caído en una trampa política y en una carta firmada por el presidente Gómez le escribe –venga a hacerse cargo del gobierno- y hasta se traslada a La Victoria del Estado Aragua donde había fijado su residencia Cipriano Castro, para decirle se fuera a Caracas para asumir la presidencia porque él no quería continuar como Presidente.

Entre bastidores, creyó Castro haberle asestado un bastonazo letal a los Gomecistas pero ese fue  su mayor error, en nada fue así, al contrario el ganador fue el Gral. Gómez, quién con su desprendimiento se ganó la confianza de Castro y ésta sería la perdición de El Cabito como le llamaban al Gral. Cipriano Castro.

En segundo término, durante su retiro en La Victoria, Castro en lo personal se entregó a liviandades, banquetes y fiestas con sus segundones, disminuyendo su talante moral ante la prudencia y compostura recta de su compadre Juan Vicente Gómez, esto también le causo la ruina al Gral. Castro como caudillo, que las circunstancias le exigían para Venezuela, y el circulo de intelectuales que  rodeaban al Gral. Gómez así lo comprendían como el mejor para desempeñar y preservar las riendas del poder y la estabilidad nacional.

De tal modo que el Gral. Juan Vicente Gómez, para el año de 1908,  ya tenia entre manos darle un golpe militar y político a su compadre el Gral. Cipriano Castro,  aprovechando su salida a Europa para tratarse su “enfermedad renal”  en noviembre de ese año, el 19 de Diciembre, se pone en practica el plan golpista, Gómez, ganada la confianza de su compadre, lo deja encargado de la Presidencia de la República, lo primero que hizo fue sustituir por su gente todo el gabinete ministerial de Castro, para ello empleo un falso telegrama donde supuestamente Castro ordenaba a su tren ministerial asesinar a su compadre Juan Vicente Gómez, mediante la frase –la culebra se mata por la cabeza- con esta estratagema, Gómez llama a los ministros Castristas, presuntos destinatarios del susodicho telegrama, según y que los puso en fila, y agitando el telegrama les decía: -¿Con que la  culebra se mata por la cabeza no?- ¡Muérganos, muérganos! Terminando ese día todos aquellos ministros dejados por Castro en la temida Cárcel “La Rotunda”.

Pero Gómez entendía que Castro tenía su gente y lo defendería en el poder, que se presentarían violentos disturbios y su incipiente poder absoluto era aún muy débil para vencer los seguidores de su compadre Castro, se valió de un representante diplomático de Brasil para solicitar la presencia en las costas venezolanas de buques de guerra estadounidenses, que lo blindarían en el poder, ya el gobierno de EEUU había tenido problemas con el gobierno Castrista por sus intereses materiales en Venezuela, y a los dos días de asestado el golpe había fondeado su potente acorazado Maine en el Puerto de La Guaira y el 23 de Diciembre, víspera de navidad, se apostaban las naves de guerra Des Moines y North Caroline, durante tres meses estuvieron en puerto dichos buques militares estadounidenses.

Acorazado USS "Maine" BB-10 (1902-1920)

Consecuencia del apoyo norteamericano a Gómez, éste asume el compromiso de pagar todas las deudas que presentarán, no solo del gobierno estadounidense sino de la vieja Europa, y acuerda tambien el otorgamiento de concesiones para la explotación petrolera del país.

Gómez a diferencia de su compadre Castro era reservado en su personalidad, impenetrable en su trato personal, hasta su ascenso al poder nadie realmente le conocía; Castro era abierto y locuaz, retórico y pomposo, sin embargo Castro quedó como el déspota que sumergió al país en problemas internacionales, que se había enriquecido y corrompido; por odio a todo lo que representaba Cipriano Castro la gente recibió a Juan Vicente Gómez con aclamaciones de júbilo, el país entero se volcó esperanzado ante las nueva autoridad, de quién tocaba remediar a su pueblo de la torpeza castrista y a liberar la vida republicana venezolana de un caudillo pendenciero. Corresponderá a la historia registrar la verdad de los 27 años de dictadura Gomecista y sus consecuencias positivas o negativas para Venezuela. 

JLReyesMontiel.







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